lunes, 10 de agosto de 2009

El Balcon


Historia que escribí para un libro pero que nunca salio. Pues, aquí lo pongo para su placer psicovisual... Es un poco largo pero en cuanto empiecen no podrán detenerse..
Enjoy!





La soledad aparece cuando necesitas a alguien y en los peores momentos. Los peores momentos aparecen cuando estas solo...


Casi siempre sucedía después de la una de la madrugada. Mi celular sonaba y yo sabia rápidamente que era el. Yo no lo tenia grabado en el celular. Me sabia su numero de memoria y de verdad odiaba ver su numero registrado cuando pasaban días y hasta semanas sin yo saber de el.



Hola. ¿Que paso mi amor?



¿Ques la que? (Siempre contestaba mi pregunta con esa)



Nada aquí acostada en mi cama aburrida.



¿Quieres darte un section?



¿Hay que comprarlo o ya tienes?



Ya lo tengo. En 35 minutos estoy en tu casa.



OK. *cerrando el celular*



Yo aprovechaba esos 35 minutos para hacer milagros. Me bañaba, me ponía loción en el cuerpo, me ponía los pantalones favoritos de el con una camisa media o totalmente escotada y a esperar la llamada.



*vibrando el celular*



¿Ya estas ahí afuera?



Si, avanza.



Cógelo suave que salgo ahora. *cerrando el celular*



La puerta de mi habitación quedaba justamente frente a la de mis padres. Poco a poco abría la puerta y la cerraba detrás de mí. Caminando en la oscuridad del pasillo llegaba hasta la puerta que separaba los cuartos del resto de la casa la cual hacia ruido de más en los momentos menos necesarios. ¿Por que todo en la noche se escucha más alto? Quitaba el pestillo y el seguro de la perilla y suavemente le daba vuelta evitando hacer mas ruido del que ya la maldita puerta hacia.



*susurrando*

Cállate mierda de puerta...



La sensación de libertad era instantánea en cuanto juntaba la puerta del pasillo. Me sentía toda una diosa. Como si nadie ni nada me pudieran detener en ese momento. Al menos de que me equivocara en unas de mis acciones y ahí se jodiera todo . Pero hoy no sucedió eso. Pase por otras dos puertas mas (si, habían 4 puertas antes de llegar al balcón) Y ahí el estaba esperando por mi.





Ya era hora de que salieras. Me asaltan aquí y tu tomándote tu tiempo.



Tu sabes que yo no puedo salir de mi casa tan fácil como tu. Además de las cuarenta puertas sabes que mis padres se despiertan de nada. Y lo sabes. ¿Cuantas veces no te haz tenido que ir de aquí porque ellos se levantan?



Esta bien chica, mala mía. Pero avanza y abre.



Mientras abría el portón lo miraba y sonreía. Automáticamente al entrar a mi balcón me daba un beso cariñoso en el cachete y se sentaba en el piso recostado de la pared. Cuando cerraba el portón lo acompañaba en el suelo frió.



¿Por favor dime, que te acordaste en traer la pipa?



Por molestarlo ponía cara de '¡Anda se me olvido!' Pero era mientras sacaba la pipa de entremedio de mis senos y me reía.



A la verdad que tu puedes guardar ahí lo que sea, ¿verdad?



SIP. Tú lo sabes, ellas son mi cartera. En la otra tengo el celular.



Los dos riéndonos nos mirábamos y callábamos. Eran muchos sentimientos juntos. Nos amamos incondicionalmente, de maneras diferentes, pero nos amábamos. Le paso la pipa mientras el mete su mano al bolsillo del pantalón y saca el 6. Mete una moña en la pipa y empieza a fumar. Se da un par de cachadas y me pasa la pipa. Siempre al fumar me preguntaba, ¿Por que yo hago esto? Es estúpido. ¿Que sentido tiene?

Pero lo seguía haciendo. Siempre que me invitaban o tenia dinero, lo hacia. Yo nunca me sentía balanceada. Era ridículo. Cuando lo hacia me quejaba pero cuando no lo hacia pensaba en hacerlo.



Normalmente mientras fumábamos para pasar el rato teníamos un juego. La meta del juego era tratar de adivinar de qué color seria el próximo carro que pasara frente a mi casa. Normalmente era gris. Yo siempre escogía el gris.



No es justo. Tú siempre escoges el gris.



Quien te manda a ser tan raro y a escoger colores como rojo y dorado.



Bueno...



Cansado de estar sentado, el recuesta su cabeza en mi muslo. Y empieza a molestarme porque estoy temblando del frió. Empujándolo por molestarme cae sentado de nuevo, me mira con esa sonrisa que brilla en la oscuridad y empieza a acariciar mi muslo y a hacerme cosquillas. El sabe que eso me excitaba. Por mi mente en esos momentos lo único que daba vueltas en forma espiral eran dos cosas; hay Dios que me brinque encima ya que me tiene loca. Y segundo; ¡HAY! ¿Por que carajos tiene novia y me sigue buscando? Pero el que ella fuera tan buena gente y hasta amiga mía no me detenía en hacer lo que hacia cada no se cuanto tiempo. -¡Yo estaba primero que ella!- Me decía a mi misma para no sentirme tan mal y poder seguir acostándome con el. No, nunca tuve los ovarios para decirle como realmente me sentía. Que, ¿por que entonces estaba con ella si tenia mas confianza conmigo y me quería tanto?





Sabes lo que eso me hace. Si lo vas a hacer hazlo porque continuaras hasta lo último.



Tu sabes que nunca me hecho para atrás.



Por eso yo continuaba con esta rutina viciosa. El siempre empezaba y yo le seguía el jueguito. Como amiga y mujer debería detenerme. Yo más que nadie odio la infidelidad. Pero con la lujuria que llevo dentro siempre, me olvidaba de cualquier tipo de "regla" o pensamiento propio sobre ese tema y dejaba que la lujuria se apoderara de ambos.



(sarcásticamente) Lo se.



En ese momento empezamos a besarnos, mientras su mano por encima de mi pantalón subía poco a poco de mi muslo a mi vagina. La cual el noto enseguida que ya estaba húmeda.



*riéndose* Aha... ya veo que estas disfrutando esto.

Mientras seguía acariciando mi vagina.



Que esperabas, no soy de car....



Sin dejarme terminar la oración me beso nuevamente con mas intensidad y a la vez poco a poco me acostaba en el suelo. Mi espalda quedo plana en el suelo y el quedo encima de mí. Seguía besándome sin dejarme respirar. Ahora sus manos se concentraban en mi ceno derecho. Al el estar tan cerca de mi yo podía sentir como su pene se endurecía bajo su pantalón. Eso me excitaba aun más. Empezó a besarme el cuello y el pecho. Alzándome la camisa metió sus manos en mi sostén. Siempre empieza en el ceno derecho, en donde tengo una argolla la cual el extraña cuando no la tengo puesta. Le fascina, al igual que a mi, jugar con ella con sus dientes y lengua.

Con su boca entretenida en mi ceno, metió su mano en mi pantalón, se lubrica con mi humedad y empieza a jugar con mi clítoris. Y de vez en cuando metía dos de sus dedos dentro de mi vagina. Mi respiración aumentaba y sentía como mi pulso se aceleraba. Estaba cerca de lo que todos buscamos. El clímax, nirvana, orgasmo... Mis gemidos ya salían uno tras otro. Con cada gemido que daba el aceleraba su movimiento de los dedos. Mi humedad aumento a su totalidad, contracciones intensas se apoderaron de mi interior y de mis piernas. Mis gemidos se convirtieron en uno solo. Para evitar que mi grito se escucharan me beso en la boca hasta que termine mi orgasmo. Bajo la intensidad del movimiento de sus dedos hasta que se detuvo. Siguió besándome suavemente hasta que yo me separe de el para respirar profundo.



*suspirando* Que rico... Ahora te toca a ti.



Como tu quieras baby.



Intercambiamos posición. Ahora era yo la que estaba recostada de su cuerpo. Su pene estaba más erecto que antes. Le empecé a acariciar por encima del pantalón mientras lo besaba tiernamente. Con el arte de una sola mano le quiete la correa, el botón y el zipper. A el le fascinaba que le acariciara el torso con mis manos y bajar por el área de la cadera. El me decía que era un tipo de cosquillas erótica. Una sensación que lo excitaba como loco. Después de molestarlo un rato metí la mano dentro de su pantalón. Le toque el pene que tenia un poco de humedad. Suavemente mi mano bajaba y subía sobre su pene. Lo mire con una sonrisa, la cual solo sale cuando estoy haciendo cosas así y empecé a bajar hasta poner su pene en mi boca. Primero empecé acariciándole el glande con la lengua, cosa de humedecerlo y luego con los labios hasta ir metiéndomelo completo en la boca. Yo podía ver como esto le fascinaba. No paraba de mover las piernas y me acariciaba el pelo con pasión. Llego un momento en el cual el quería tomar control y empezó a mover sus caderas de arriba hacia abajo. Esto incomodaba un poco pero no paraba. Me fascina sentir como su glande chocaba con mi garganta... Lo hacia mió con cada movimiento. Cuando mi quijada y mi cuello no aguantaban más, me separe y le pregunte susurrando...



¿Quieres?



Sin pensarlo dos veces...



Si. Déjame sacar el gorrito.



Jajaja... Ok me lo das que yo te lo quiero poner.



Agarrando el condón cerrado lo abrí con una sola mano y la boca. No se supone, pero la bellaquería no deja pensar a uno. Con la mano derecha le puso el condón y recosté mi espalda del piso. El me empezó a bajar los pantalones mientras me besaba el abdomen. Repitió la misma acción con mi ropa interior. Suavemente separo mis piernas y el se acomodo entre ellas. Besándome en los labios me fue penetrando poco a poco. Es tan rico sentir cuando te penetran por primera vez en una noche de lujuria. El siempre empezaba lento y suave, esperando a que la lubricación aumentara un poco más para que la penetración fuera aun más placentera. No es que ese dolor que uno siente cuando te penetran y la vagina esta un poco seca no me guste, medio masoquista lo se, pero es una sensación única.

Cuando la lubricación era suficiente el aumento de rapidez y su penetración era más fuerte. Mis manos entraron en su camisa y mis uñas dejaban marcas en su espalda. Mi boca saboreaba el salado de su cuello. Ambos sudábamos como si corriéramos. El tenerlo dentro de mi es como irse en un viaje eterno. El placer de saber que el estaba esa noche conmigo y con mas ninguna me hacia sentir como la mujer mas amada del mundo. Yo podía escuchar como su respiración aumentaba junto a mi oído. Yo sabia que el estaba cerca del final. Mis deseos de gritar aumentaban, yo también estaba cerca del orgasmo. El aumento la velocidad. Ahora me agarraba las manos para que yo no las pudiera mover. Mis piernas lo abrazaron alrededor de su cadera. Nuestros gemidos se unieron para formar uno solo. Y con grito ahogados ambos terminamos. Yo podía sentir como su cuerpo cansado se relajaba junto al mió. Una cosa que me fascinaba de estar con el es que ambos nos reíamos después de terminar. Era una pavera pendeja que se apoderaba de ambos. Acurrucado en el ya no tan frió suelo de mi balcón mirábamos el techo de este. Par de minutos pasaron cuando rompí el silencio....



¿Quieres que te busque una servilleta?



Si por favor.



Buscando mi ropa interior y mi pantalón para ponérmelos antes de entrar a buscarle la servilleta el me ala y me da un intenso beso. Riéndome me despego, le doy un tocaito en los labios y me levanto para ponerme la ropa, acomodar mis senos dentro del braciel y buscarle una servilleta. Aproveche para buscar un poco de agua ya que tenía la boca seca como un desierto. Le serví agua a el también y regrese al balcón con el agua y la servilleta. Dándole su espacio en lo que el se limpiaba empecé a mirar hacia fuera. Solo mirando a los carros que pasaban y ver como los perros de la calle cruzaban sin miedo alguno. Más temía yo por la vida de eso perros satos que ellos mismo.



¿En donde boto esto?



Ponlo con la servilleta bien serrada en el vaso cuando acabes el agua que yo lo boto adentro.



Ok...




Continuando mirando hacia la calle le pregunte...



¿No te sientes raro haciendo esto?'



El suspirando profundamente contesta...



No. Te conozco mucho antes que a mi novia y tengo la confianza de hacer esto contigo. Después que no te pongas sentimental y me chotees, estamos bien.



No me pondré sentimental.

Lo cual era mentira, porque desde que lo conocí fue amor a primera vista. Patético lo se. Pero los sentimientos por alguna razón uno no los puede controlar. Y siempre me pasa que termino enamorándome de la persona menos indicada. Tengo que conseguirme un hombre sin cáncer. Le digo hombre con cáncer a cualquier hombre que este casado o con hijos. Ya tengo suficientes como para bregar con esposas o con hijos. Quiero amor. A veces me daban ganas de decirle a la esposa todo lo que ocurría y de como yo me sentía. Y que si podía encontrar en su corazón el perdonarnos y no odiarnos hasta la muerte.



Yo nunca le haría eso a tu esposa anyway. No se merece sufrir, ella es demasiado buena.



Pero como siempre, para no sentirme como toda una puta y una mujer vacía de sentimientos me decía a mi misma...



*susurrando*



Yo estaba primero que ella...



¿Que dijiste?



Nada, estaba susurrando una canción. ¿Pues, ya te vas a tu casa?



Si chica, estoy muerto de cansancio.



Esta bien mi amor.



El se había acercado a mí y me abrazo por la espalda. Yo me vire para mirarlo a la cara. Y algo que siempre le hacia a la hora de despedirnos era lamberle la cara. ¿Raro, no crees? Pero era costumbre. El muerto de la risa me decía



¡Te voy a morder esa lengua!



Jajaja... Bueno, si es suavecito no hay problema.


Abrí el portón del balcón con cuidado y le di paso para que pudiera salir. Siempre nos despedíamos con un beso en la boca, para que la próxima vez que lo viera, con dolor en el alma tener que saludarlo como si fuera la segunda vez que nos viéramos. Como si nada de lo que paso esa noche ocurrió de verdad. Todo fue un sueño, me lo imagine todo. Eso me partía el corazón siempre que sucedía. Pero por sentir las acaricias del el aunque fueran una sola vez al mes continuaba con esta rutina viciosa de darle el canto cuando EL quería. Si, porque a la hora de yo llamarlo para satisfacer mis deseos de lujuria, nunca aparecía o estaba con la esposa. Quien dijo que ser mujer y vivir en el trópico es fácil...

domingo, 9 de agosto de 2009

EMBROLLO


Embrollo
.Asunto o situación difícil de resolver.
.Mentira disfrazada con habilidad.
.Maraña de cosas.
Quien te dijo que la vida es fácil, te mintió. Embrollo comenzó como un proyecto totalmente diferente a este. La idea principal era hacer una "Fan-Zine" en donde amigos, conocidos y yo escribíamos sobre diferentes experiencias de vida, opiniones y embrollos que tuviéramos en la Psiquis.

"Mi mente es una herramienta que trabaja en lo que soy, pero yo no soy solo esa herramienta"
-Migui